Si alguna vez has sacado una pieza de la impresora y parecía una telaraña, bienvenido al club. Eso que ves son los famosos hilos o stringing, y aunque no suelen arruinar la pieza, sí que la dejan bastante fea.
La buena noticia: casi siempre se puede reducir muchísimo con cuatro ajustes bien puestos.
1. Qué es el stringing y por qué pasa
El stringing ocurre cuando la boquilla se mueve de un punto a otro y va dejando pequeños restos de plástico porque el filamento sigue saliendo aunque no debería.
Las causas más comunes:
- Temperatura demasiado alta
- Mala retracción
- Filamento húmedo
2. Ajusta la retracción
Este es el punto más importante:
- Distancia de retracción:
- Extrusor directo: 0.8 – 1.5 mm
- Bowden: 3 – 6 mm
- Velocidad de retracción: 25 – 45 mm/s
Haz pruebas pequeñas hasta que veas que los hilos desaparecen o se reducen mucho.
3. Baja un poco la temperatura
Muchísimas veces el problema es simplemente que estás imprimiendo demasiado caliente:
- PLA: prueba a bajar de 210 °C a 200 °C o incluso 195 °C
- PETG: prueba a bajar 5–10 °C
Menos temperatura = menos plástico goteando.
4. Ojo con el filamento húmedo
Si el filamento ha cogido humedad:
- Oirás pequeños cracks al imprimir
- Saldrán más hilos de lo normal
- Las superficies quedarán peor
Solución: secar el filamento o guardarlo en una caja hermética con bolsitas desecantes.
5. Limpieza final
Aunque ajustes todo perfecto, a veces queda algún hilo suelto. Truco rápido:
- Un mechero o pistola de aire caliente a distancia los elimina en segundos.
Conclusión
El stringing es molesto, pero también es uno de los problemas más fáciles de solucionar afinando retracción, temperatura y cuidando el filamento.
Si tu impresora hace telarañas… no es Halloween, es hora de calibrar 😏

Deja una respuesta